Jump to content

Additional information

Buscas mas?

boca floja cancion suelta del baul desde mi menor a mi mayor Edison explicaciones informacion informativa de otros indoles instrumentales liricas Makiza mix moyenei nemesis novedades orginal hamsta pedro piedra pinera producciones para otros MC's raices subterraneas regalos robo de musica scd sonido acido tvn watong

Search

Ultimas Notas


Excelente! “Breve cronología diaria de una profesora”

Mar 2009
31

Breve cronología diaria de una profesora

Jorge Inzunza H.
Programa EPE, FACSO
Universidad de Chile

Despierto a las 6:40 de la mañana para tomar una ducha. Pienso en el día de hoy, 10 horas pedagógicas de clases. Será un día pesado. Tengo sueño, anoche tuve que corregir las pruebas de dos cursos, es decir, alrededor de 80 alumnos y alumnas. Levanto a Ximenita, mi hija, tiene seis años, y ya está en primero básico, ya se debate como una pequeña Quijote contra molinos con forma de grandes letras. Me gusta verla creciendo, pero siento que me pierdo tantos momentos de su crecimiento. Cuarenta horas semanales, 34 horas en aula, ocho cursos diferentes, 320 nombres y apellidos, 320 procesos de aprendizaje diferentes que seguir. Me encantaría poder conocer mejor a mis estudiantes, poder seguir sus procesos individuales, sus éxitos y desafíos… Tomo rápido un té y un pan con mantequilla a la rápida, mientras pienso en mi primer curso. Un primero medio… pienso en Manuel Gómez y su dificultad para expresarse en las disertaciones orales. Dejo todo apagado, tomo a Ximenita y camino con ella, rápidamente a su escuela. Le doy un gran beso. Me gusta ver de reojo en el frontis de la escuela, aquella vieja placa de bronce con su marca “Escuela Pública”. Llevo un cuaderno con mis anotaciones sobre la evolución de cada uno de mis cursos, y trato de hacer alguna observación sobre cada uno de mis alumnos y alumnas. No es fácil, son tantos. Trato de desarrollar estrategias para aprender los nombres de pila de cada uno, los clasifico en mi memoria, los asocio a sus posiciones dentro de la sala y por grupos de referencia dentro de la sala… o lo que es más fácil, por sus tribus urbanas de pertenencia. Al llegar a la escuela, me recibe el Orientador del liceo y me dice que tendré que hacerme cargo junto a otro colega del programa de prevención sexual, y que debo presentar una planificación para el año. Para mis adentros me rio, y pienso en todas las modas que el Mineduc ha traído al liceo. Cuando estudié Pedagogía nunca estuve segura que eso era lo mío. Tal vez uno nunca está completamente decidido en ninguna carrera… pero estar aquí me gusta, a pesar de todo. Son las 7:50 y me encuentro con el padre de Javier. Me pregunta por qué le he puesto un 3,5 a su hijo, qué no correspondía, que su hijo sabe la materia, y que tenía que darle una nueva oportunidad. Yo le explico que tendrá otras oportunidades, pero que él necesita más atención, que le den en su casa las condiciones para que pueda estudiar. Lo miro a los ojos, y sabemos que hablamos también de esas marcas que encontramos el año pasado en el cuello de Javier, y que nos tuvieron a punto de tener que realizar una denuncia. El padre, un tanto molesto, se va sin despedirse. Avanzo por el pasillo. En la sala de profesores se siente un olorcito a café, algunas conversaciones. Veo a mis colegas tomando sus libros de clases, el primer curso del día se viene. Los alumnos y alumnas se pasean, conversan, gritan, se pasean, corren, algunos me saludan y otros permanecen sentados en las escalas. La campana suena y comienza la clase.

Hoy en la noche habrá reunión de apoderados. Será día de entrega de notas. He tratado de iniciar una pequeña escuela para padres con ellos, muchos son jóvenes y presiento que les hace falta conversar, pensar en ellos y ellas enfrentados a los pequeños adolescentes que se rebelan. ¿Cómo estará Ximenita? Luchando contra una E. Entrego los resultados de la prueba, y comenzamos la tradicional revisión colectiva de los errores. Algunos se pegan en la frente por haber borrado la respuesta que de seguro les hubiera significado un punto a favor. Otros conversan en voz alta en las filas de atrás, les llamo la atención, los llamo y les advierto que deben tomarse en serio el aprendizaje… entonces pienso en darles una tarea que los motive, y les digo que respondan en una semana, como esta materia se relaciona con sus vidas, pero con respuestas fundamentadas. Aceptan de buen grado el desafío, y me dicen que me van a impresionar. Cuesta entusiasmar a los alumnos, a muchos no le gusta estudiar, cuando esto mismo lo he comentado con sus padres, descubro que tampoco a ellos les importa. Tengo ganas de descansar un poco. Cuando se hacen tres o cuatro horas seguidas, se te seca la garganta, te sientes más ronca, también he sentido que mi capacidad auditiva es menor que cuando empecé a hacer clases. No me gusta gritar, pero es difícil estar ante 40 jóvenes que de vez en cuando se desconcentran, y debes reconducirlos al objeto de estudio. Cuando estas asesorías técnicas nos explican teóricamente cómo manejar los cursos, nosotros nos miramos y suspiramos… ninguno de ellos ha estado en esa situación y eso hace que nos cueste tanto enganchar con estos pseudoapoyos. Termino la última clase de la mañana y me siento bien, porque logré los objetivos planificados, no sólo “pasé la materia”, sino que logré interesantes reflexiones.

Al llegar la hora de almuerzo, guardo los libros, mientras un alumno, con su carita descompuesta me dice si puedo conversar con él. Allí desata su pena, esos secretos que no puede contar a nadie, las angustias de jóvenes solitarios, buscando oídos que no los enjuicien de antemano. Logro darle algunos consejos de persona más vieja. Te deja con el corazón apretado. Cada historia que conoces te hace preguntarte por qué pasan estas cosas. Te trisan un poco el corazón. Voy al casino, y alcanzo a tomar una de las últimas porciones de comida, y trago en cinco minutos. Salgo rápido, voy al baño, me mojo el rostro. Me miro al espejo, y veo a la profesora que aún sueña con acompañar a sus alumnos y alumnas, para convertirlos en ciudadanos, en buenas personas… fuera, un colega me muestra la última novedad: “la nueva ley general de educación permitiría que cualquier profesional con ocho semestres en la universidad haga clases en los liceos”. Sonreímos. Mientras luchamos para darles lo mejor de nosotros a nuestros alumnos y alumnas, otros desconfían, nos juzgan mal, piensan que ser profesor es fácil… que basta con pararse delante de un grupo de estudiantes y recitar. Entonces, suena de nuevo la campana. Rápidamente entrego las planificaciones del próximo semestre a nuestra Jefe Técnico, y me voy a clases. Este es un curso difícil, no les gusta mi materia. Debo pedirles que guarden sus Mp3, teléfonos celulares, maquillaje, que se sienten, que no griten, que no se lancen los lápices ni los cuadernos… pienso que no deberían estar aquí. ¿Por qué tener 10 horas de matemáticas? ¿Y otras tantas de lenguaje? Por qué estamos todos prisioneros del SIMCE, tanto ellos como yo… no nos queda otra. Si bien podría hablarles de otras cosas más importantes, sobre el amor, el arte, la política, los medios de comunicación… el Ministerio dice, pero si eso lo puede hacer… de hecho es deseable que lo hagan. Un par de años lo hicimos. Pero bajamos el SIMCE y perdimos nuestra excelencia académica, la cual no recuperamos hasta hoy. No se puede innovar, hay que tener un buen SIMCE… pero nadie es feliz con eso. A veces siento que tengo que adiestrar, no educar… pero trato de sobreponerme, y pese a todo hacer preguntas, y desafiar a mis alumnos y alumnas a que piensen, a que se detengan un par de segundos, que se miren, que se pregunten por sí mismos… y esos momentos tienen un gusto a estrella fugaz.

La jornada termina, pero aún quedan cuatro horas más antes de volver a ver a Ximenita. Mi hija se irá Fernando a casa. Me siento un rato. Duelen tanto las piernas de estar tanto rato de pie. Es ahora cuando siento un cansancio. Es como si hubiese estado con un ejército de personas que te sacan tu energía, se llevan algo de ti. Tomo una taza de té. Y reviso el material para la reunión de apoderados. Los rojos, los azules, los con problemas de disciplina, los destacados, las becas, las ayudas de JUNAEB, las cuotas… en medio de todo esto: una pregunta. Les preguntaré: ¿por qué mandan a sus hijos e hijas a la escuela? A veces me pregunto por qué envío a Ximenita a la escuela, y cuando lo hago, sueño con ella creciendo y siendo una jovencita linda. Cuando entro a la sala es curioso verlos sentados en los asientos de sus hijos, es como ver a mis alumnos ya mayores… muchos apoderados no han venido. Me da pena que no se preocupen, que a principio de año haya estudiantes pidiendo ser sus propios apoderados, porque no hay nadie que los matricule. Entrego las notas, les digo que cuiden a sus hijos, que les pongan límites, porque eso es parte del ser padres también. Entonces mi pregunta despierta los sueños… “quiero que sea mejor que yo”, “para que sea feliz”, “me gustaría que tenga una linda familia”… la pizarra se llena de sueños, compromisos, solidaridad. Hacemos un pacto de apoyo mutuo, porque tenemos las mismas esperanzas, y ayudaremos a los demás, porque si todos alcanzamos nuestros potenciales, hacemos una mejor sociedad para vivir.

A las 21 horas llegó a ver a Ximenita que está cenando con su padre. Nos miramos los tres, sonreímos, algo triste y algo alegre ronda entre nosotros. El tiempo se arrastra y nos ahoga, pero a la vez la esperanza de saber que construimos día a día en una escuelita básica o en un liceo, un ahora mejor, nos consuela. Entonces me lavo la cara, y me miro al espejo, y veo a la profesora que soy.

Últimos artículos publicados en http://versus.civiblog.org/
Rechazo estudiantil a la aplicación de la Prueba PISA, Comisión Estudiantil Mexicano, Defensa de la Educación Pública de la Coalición Trinacional
La ciudadanía negada: los amagues del poder, Jorge Inzunza H.
El olvido originario: cancelación de los derechos indígenas, Bartolomé Clavero


9 Opiniones que valen

  1. # Axel on April 1st, 2009

    Buenisimo compañero…
    Seria genial poder estar llenos de profesores que tienen la motivacion del cambio, de la mejora constante, del progreso y deseo intenso de que el resto sea mejor y asi, por consecuencia, seamos una sociedad mejor.

    Mientras leia pensaba en cuanto me gustaria leer una reflexion sobre “el dia de un profesor universitario”, ¿seran mas idealista? ¿preferiran recibir el dinero que ganarselo?.

    Gracias por compartir esto!

    Nos vemos!

  2. # Jorge on April 1st, 2009

    Uno cree que estos profesores son pocos o excepcionales, y creo que es un error… una buena parte de los docentes son así, lo que pasa es que nos acostumbramos como sociedad a atacarlos y echarles la culpa de todo, cuando en realidad “hacen lo que pueden” en el reino dela insesibilidad. Con esto no quiero hacer un apología del profesor, de hecho hay otros cuantos (pocos) que claramente mejor no estuvieran en nuestras aulas, pero creo que debemos ser justos.

  3. # wuming on April 3rd, 2009

    y cuando salen a protestar , no aguantan agresiones sin respuesta
    adelante con todas las fuerzas de la historia!
    revise fotos y videos en
    http://balascontrapiedras.entodaspartes.net/

  4. # EB on April 6th, 2009

    son contados con los dedos los que realmente saben enseñar
    aparte chile es un pais tan agueonao… cualquier wn ke sepa un pokitititito mas de una materia ke el rest puede hacer klases…
    komo ke si tu sabes kontar hasta 4 yo se hasta 8 asi ke soy profesor jajaja
    es un chiste… ojala eso cambie…
    eso me hizo recordar que aunque algún día pille a ese viejo inspector y alguna vez profesor y este pal piko de viejo… el paipaso no se lo va a s aka nadie al viejo rekuliao jajajajaja y le voy a decir… viste conchetumadre… los paipasos duelen cuando vienen de alguien con mas fuerza……
    en fin na ke ver…

    a mi me gustaría ser profe… pero kreo ke tener paciencia…

  5. # PADDY on May 6th, 2009

    Bonito,sí muy bonito….
    Pero cuando se trata de llevar a la práctica lo que pones en un papel,puta Chile se caracteriza por ser la famosa palabrita que pones en todo:WEÓN.
    O los mismos profesores que son una mierda,que están estresados en la segunda semana de marzo,que llegan enojados por que en la noche anterior no les salió ni por caridad o que tiran licencias y exijen que los alumnos no se atrasen o les pegan las mierdas de fotocopias.Por eso escriben como las reverendas huifas.
    Y para qué hablar de la “INTEGRACIÓN”:UNA REVERENDA PUTA.Por que si no andas detrás de los Señores Paradocentes,salvo excepciones contadas con los dedos de una mano,los weones no son capaces de esforzarse un poco en entender la discapacidad del alumno…
    Puta,tengo rabia y qué!!!.
    Como EB,si llego a pillar a ciertos pelafustanes,la patá en la raja no se la despinta nadie:por maricones,ignorantes,descriteriados e intolerantes.
    CHILE A MEDIAS,WN.===

  6. # vichomixtape on May 10th, 2009

    cenzi como va el disco con legua york el otro dia en una tokata me encontre con el lulo y dijo ke estaba listo lo he buskado en internet pero no sale nada ojala respondas para saber de tu trabajo musical lo ultimo ke escuche fue la cancion ke produjiste al seo2.. es buena aunke el disco para ser sincero no me gusto ….. ojala me respondas

  7. # wu ming g on May 13th, 2009

    Y esto salio por alla?
    http://www.hommodolars.org/web/spip.php?article1561
    Un abrazo, f5 al bló pué

  8. # andres on September 3rd, 2009

    Muy buen artículo. Me parece que lo relevante es darse cuenta que todos tenemos una posibilidad de hacer las cosas mejor, por más adverso que parezca el conjunto, que por lo demás siempre será así, cada detalle es importante y negarse a la posibilidad del cambio desde el propio trabajo individual por mas pequeño que este parezca es aceptar el fracaso de ante mano.

  9. # Anzestro on September 3rd, 2009

    La raja bro!, toy bajando el disco y se va directo a mi ipod…lo iré escuchando camino a la u a la vuelta te cuento mi opinión!


Algo Comentario?

You can use these tags:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>